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Cada vez que Miguel Marriaga dio ventaja en la báscula, perdió. Cambiará la historia ante Michael Conlan?

Este sábado 6 de agosto en el SSE Arena de Belfast (Irlanda del Norte) el colombiano Miguel Marriaga tendrá una oportunidad invaluable de cara a poder sacarle más años a una carrera boxística en el primer nivel mundial, a la que ya de por sí le ha agregado años extras por su disciplina, cuidado por fuera del ring y a su poco maltrato en sus peleas, cuando enfrente en un choque estelar al peleador local Michael Conlan (Espn Nocaut Colombia desde la 1:00 p.m.).

‘El Escorpión’ ha sido un profesional a carta cabal, dentro y fuera del ensogado. Ha sabido invertir bien lo que ha ganado y de cara al futuro inmediato será un caso de éxito en el difícil arte de las fistianas en Colombia.

Qué puede ofrecer Marriaga arriba del ring este sábado? Ante un peleador que vendrá con el pánico escénico de haber sido noqueado, querrá borrar lo más rápido posible de su psiquis y del público ese espectro. Allí es donde Marriaga puede comenzar a elaborar su estrategia, presionando desde temprano, no dejando que Conlan se sienta cómodo y recordarle desde muy temprano en la pelea que su decisión de escoger al arjonero fue y es arriesgada.

Sin embargo, este viernes cuando se pesaron, Los migueles (Michael es el equivalente anglo de Miguel) estuvieron por encima de las 126 libras reglamentarias de la categoría y fue viendo los números que todos nos enteramos que la contienda sería a peso pactado. Allí hay un factor clave.

Cada vez que Marriaga subió al cuadrilátero en desventaja corporal o combatió en una categoría que no es la suya, perdió (Marriaga pesó 126.4 contra 127.9 de Conlan).

En su primera disputa por una corona contra el jamaiquino Nicholas Walters, Marriaga subió con la desventaja del peso. El isleño perdió la faja en la báscula, al final ganó por puntos, Marriaga no fue lastimado, cayó una vez, en el noveno, y perdió al final de cuentas.

En la tercera oportunidad por una corona, ante Vasiliy Lomachenko, en las 130 libras, perdió, fue tumbado en dos ocasiones antes que su esquina parara la pelea.

Solo su pelea ante Óscar Valdez fue una legítima reyerta en su peso, la cual combatió y le ganaron bien, pero compitió. Pese a esto, Marriaga no sube mucho en la rehidratación en comparación a sus rivales de turno. Luego sin título de por medio, peleó recientemente ante el mexicano Eduardo ‘Zurdito’ Ramírez y este le ganó de manera unánime en las tarjetas también en las 130 libras.

Siempre hemos escuchado en los corrillos del boxeo aquí en Cartagena que Miguel Marriaga es un pluma bajito, casi que un supergallo natural, pero esa tortura de tener que controlar su boca para dar las 122 libras, que le recuerda lo duro que fue su infancia, nunca lo dejó que lo viéramos en un peso en el que quizas pudo haberse coronado campeón.

Hoy, Marriaga vuelve a dar esa ventaja desde el pesaje y no sabemos de cuánto con un Conlan rehidratado que buscará desde el campanazo firmar una victoria por nocuat que lo redima de haber sufrido el casi seguro ‘Nocaut del Año’ a manos de Leigh Wood hace cinco meses y tratará de sacar ventaja desde cualquier aspecto, inlcuyendo, el haber logrado que su rival aceptara un choque a peso pactado.

 

Por Carlos Hurtado Morón, BDC

 

 

 

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